Sistema para veterinarias y agroveterinarias
Cobre la consulta y lo que se llevó de la tienda en la misma factura electrónica, venda el alimento por saco o por kilo, y sepa qué le queda en góndola sin cerrar para contar.
Son dos negocios en el mismo local
Una veterinaria es una clínica y una tienda a la vez, y casi siempre atendidas por la misma persona en el mismo mostrador. El cliente entra por la consulta y sale con el desparasitante, el saco de alimento y la correa. Todo eso va en un solo documento, pero no es la misma cosa: la mercadería sale del inventario y la consulta no.
Y cada línea lleva su propio código CABYS, que es el que define la tarifa de IVA. Un servicio veterinario y un alimento no tributan igual, y ponerle a uno el código del otro es de los errores que no se ven en la factura impresa: se ven después, cuando la declaración no cuadra por tarifa.
El saco que se vende por kilos
Es la operación propia del rubro. El alimento se compra por saco de veintidós kilos y se vende de las dos maneras: el saco completo al cliente que tiene tres perros, y dos kilos sueltos al que viene cada semana.
Eso se resuelve con la balanza conectada al sistema —el peso entra directo en la línea de la venta— y con presentaciones del mismo artículo, de modo que el saco y el kilo suelto descuenten de la misma existencia. Sin eso, el inventario de alimento se lleva de memoria, que es como se lleva hoy en la mayoría de las veterinarias.
La góndola y la bodega
Una veterinaria mediana maneja bastante más referencias de las que aparenta: entre alimentos, medicamentos, accesorios, juguetes y productos de higiene se pasan fácilmente los mil artículos, con marcas que se parecen entre sí y presentaciones del mismo producto para gato, para perro y por tamaño.
Los artículos se agrupan en departamentos y líneas, y llevan localización. Cada uno admite código de barras, código de caja y código del proveedor, que es el que aparece en la factura cuando llega el pedido y hay que cotejarlo contra lo que se pidió.
Las compras entran por el módulo de recepción, alimentan las existencias y quedan en cuentas por pagar, así que el costo real de cada producto está en el sistema. Con eso la utilidad de cada línea se ve al momento de vender, que en alimento —donde el margen es angosto y el precio lo fija el proveedor— es más útil de lo que parece.
Quien paga después
Las agroveterinarias y las que atienden fincas o criaderos facturan a crédito. Esas ventas entran solas a cuentas por cobrar con su plazo al emitir el comprobante, y los abonos se registran contra la factura que corresponde, no contra un saldo global.
Para el mostrador está el punto de venta, con su impresora de tiquetes y su cierre de caja por turno. Y si se cae el internet, la caja sigue vendiendo.
Dónde se queda corto
Esto es importante decirlo antes de una migración, porque en este rubro son limitaciones de peso y preferimos que las conozca ahora:
- No lleva lotes ni fechas de vencimiento. Los medicamentos y las vacunas se manejan como cualquier otro artículo del inventario: por existencia, sin trazabilidad de lote ni aviso de caducidad. Si necesita controlar vencimientos, esta herramienta no lo hace.
- No es un sistema clínico. No hay expediente por paciente, ni historial del animal, ni control de vacunación con recordatorios al dueño, ni agenda de citas.
- No maneja recetas. La consulta se factura como servicio; la prescripción se sigue haciendo por fuera.
Si lo que busca es el expediente clínico o el control de vencimientos, esta no es la herramienta y se lo decimos de frente. Si lo que busca es dejar de facturar en un lado y llevar el inventario de la tienda en otro, sí lo es, y conviven bien con el expediente clínico llevado aparte.
Preguntas frecuentes
¿Puedo facturar la consulta sin llevar inventario?
Sí. Los servicios se facturan sin tocar existencias; el inventario se usa solo para lo que sí es producto. Varias veterinarias empiezan así y activan el inventario de la tienda después.
¿El alimento a granel se puede vender por peso?
Sí, con la balanza conectada al sistema: el peso entra directo en la línea de la venta y descuenta de la existencia del mismo artículo del que sale el saco completo.
Tengo dos locales, ¿veo la existencia del otro?
Sí. Las existencias se llevan por sucursal, que es lo que permite contestarle al cliente si el producto está en la otra tienda en vez de darlo por agotado.
¿Sirve para una veterinaria de un solo profesional?
Sí, con un plan acorde al volumen que emita. Lo que cambia entre una veterinaria de barrio y una con tres consultorios es el plan, no el sistema.
Véalo con sus productos
Lo que decide si le sirve es cómo se comporta con su inventario de verdad, con sus alimentos y sus presentaciones. Escríbanos por WhatsApp al 6242-4229 o solicite una demostración.
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