Sistema para talleres mecánicos y de servicio

Cotice antes de trabajar, cobre repuestos y mano de obra en la misma factura electrónica, y sepa qué le queda de cada trabajo. Sin que la cotización haya que digitarla dos veces.

Un taller factura dos cosas distintas a la vez

Un comercio vende productos y un consultorio vende servicios. Un taller vende las dos cosas en el mismo documento, y ahí está la particularidad que ningún facturador genérico resuelve bien: los repuestos salen del inventario y la mano de obra no, pero ambos van en la misma factura y cada uno con su propio código CABYS, que es el que define la tarifa de IVA de esa línea.

Poner la mano de obra con el CABYS de un repuesto —o al revés— es de los errores más comunes y de los que no se ven en la factura impresa. Se ven después, cuando la declaración no cuadra por tarifa.

Todo empieza por la cotización

En un taller casi nada se factura en el momento: primero se revisa, después se cotiza, el cliente aprueba —o no— y días después se hace el trabajo. Eso se maneja con proformas: se arma la cotización con sus repuestos y su mano de obra, se le manda al cliente, y cuando aprueba se convierte en la factura electrónica sin volver a digitar ninguna línea.

Ese detalle ahorra el error más caro del taller, que no es cobrar de menos: es cobrar distinto de lo que se cotizó y tener la discusión con el cliente ya con el carro armado.

Los repuestos que se van sin cobrarse

El inventario de un taller se pierde de una manera particular: no se lo roban, se lo instalan. El empaque, el filtro, los tres litros de aceite que se usaron y nadie apuntó. A fin de mes falta producto y sobra trabajo hecho.

Cuando el repuesto entra en la factura, sale del inventario en el mismo movimiento. Lo que no se factura no sale, y esa diferencia es exactamente la que aparece en la toma física. No lo resuelve solo: hace que el faltante sea visible y tenga nombre.

Las compras a proveedores entran por el módulo de recepción, alimentan las existencias y quedan en cuentas por pagar, así que el costo real de cada repuesto está en el sistema y no en la factura que se quedó en la gaveta.

Cuánto deja cada trabajo

Como cada repuesto tiene su costo real registrado y la mano de obra su precio, la utilidad de un trabajo es visible en la factura misma, no una estimación de fin de mes. En un taller eso suele destapar algo incómodo y útil: que el trabajo que más entra es el que menos deja.

Los precios de mayoreo del catálogo sirven aquí para otra cosa: cobrar distinto al cliente de mostrador que llega por una pieza y a la flotilla con la que hay tarifa convenida.

El cliente que paga después

Los talleres que trabajan con flotillas, aseguradoras o empresas facturan a crédito casi todo. Esas ventas entran solas a cuentas por cobrar con su plazo al emitir el comprobante, y los abonos se registran contra la factura que corresponde, no contra un saldo global.

Para el mostrador —el particular que paga y se lleva el carro— está el punto de venta con su impresora y su cierre de caja por turno.

Dónde se queda corto

Conviene decirlo antes de una migración. Esto lleva el negocio: cotizaciones, repuestos, facturación, cobros e inventario. Lo que no es, es un sistema de taller en el sentido de gestión de órdenes de trabajo: no maneja el historial por placa ni por número de chasis, ni la asignación de mecánicos, ni recordatorios de mantenimiento al cliente.

Si lo que busca es exactamente eso, esta no es la herramienta y preferimos decírselo ahora. Si lo que busca es dejar de facturar en un lado y llevar el inventario en otro, sí lo es.

Preguntas frecuentes

¿Puedo facturar mano de obra sin llevar inventario?

Sí. Los servicios se facturan sin tocar existencias; el inventario se usa solo para lo que sí es producto. Muchos talleres empiezan así y activan el inventario después.

¿La cotización se le puede mandar al cliente?

La proforma se genera para enviarla, y cuando el cliente aprueba se convierte en factura conservando las líneas y los precios cotizados.

¿Y si tengo que devolver un repuesto al proveedor?

Se registra con su nota de crédito y el movimiento correspondiente en el inventario, igual que del lado de las ventas cuando es el cliente quien devuelve.

¿Sirve para un taller de una persona?

Sí, con un plan acorde al volumen que emita. Lo que cambia entre un taller de una persona y uno de ocho mecánicos es el plan, no el sistema.

Véalo con sus trabajos

Lo que decide si le sirve es cómo se comporta con una cotización suya de verdad, con sus repuestos y su mano de obra. Escríbanos por WhatsApp al 6242-4229 o solicite una demostración.

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